La fe Catolica
Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales. Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia. Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos). Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia que agrada a Dios. Catecismo de la Iglesia Católica, 2447
Hay catorce obras de misericordia: siete corporales y siete espirituales.
Obras de misericordia corporales:
1) Visitar a los enfermos
2) Dar de comer al hambriento
3) Dar de beber al sediento
4) Dar posada al peregrino
5) Vestir al desnudo
6) Visitar a los presos
7) Enterrar a los difuntos
Obras de misericordia espirituales:
1) Enseñar al que no sabe
2) Dar buen consejo al que lo necesita
3) Corregir al que se equivoca
4) Perdonar al que nos ofende
5) Consolar al triste
6) Sufrir con paciencia los defectos del prójimo
7) Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.
Las obras de misericordia corporales, en su mayoría surgen de una lista hecha por Jesucristo en su descripción del Juicio Final.
La lista de las obras de misericordia espirituales la ha tomado la Iglesia de otros textos que están a lo largo de la Biblia y de actitudes y enseñanzas del mismo Cristo: el perdón, la corrección fraterna, el consuelo, soportar el sufrimiento, etc.
El primero, amarás a Dios sobre todas las cosas.
El segundo, no tomarás el nombre de Dios en vano.
El tercero, santificarás las fiestas.
El cuarto, honrarás a tu padre y a tu madre.
El quinto, no matarás.
El sexto, no cometerás actos impuros.
El séptimo, no hurtarás.
El octavo, no dirás falso testimonio ni mentirás.
El noveno, no consentirás pensamientos ni deseos impuros.
El décimo, no codiciarás los bienes ajenos.
Estos diez mandamientos se resumen en dos:
Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.
El primero, oír Misa entera todos los domingos y fiestas de precepto.
El segundo, confesar los pecados mortales al menos una vez al año, en peligro de muerte y si se ha de comulgar.
El tercero, comulgar al menos por Pascua de Resurrección.
El cuarto, ayunar y no comer carne cuando lo mande la Santa Madre Iglesia.
El quinto, ayudar a la Iglesia en sus necesidades.
Dios, lo que más quiere es que después de esta vida vayamos a gozar con Él en el cielo. Por desgracia los hombres a veces desobedecemos a Dios y hacemos el mal; cada vez que pasa esto perdemos la oportunidad de ir al cielo. Pero Dios ama a sus hijos con un amor tan grande, que quiso dejarles un medio para que pudieran pedirle perdón. Esto que nos dejó es
¿ QUÉ ES LA CONFESIÓN ?
- Cuando pecas pierdes la amistad con Dios y se te cierran las puertas del cielo.
- La CONFESIÓN es el sacramento que TE DA EL PERDÓN DE LOS PECADOS que has hecho, reconciliándote con Dios.
¿ CÓMO DEBE HACERSE LA CONFESIÓN ?
- Para confesarse hay que hacer varias cosas que te iremos explicando cada una :
1) Hacer un EXAMEN DE CONCIENCIA.
2) LA CONTRICIÓN.
3) EL PROPÓSITO DE ENMIENDA.
4) LA CONFESIÓN DE LOS PECADOS.
5) La PENITENCIA.
6) RECIBIR LA ABSOLUCIÓN del padre.
1) EL EXAMEN DE CONCIENCIA
- Lo primero que hay que hacer es PENSAR EN QUÉ PECADOS HAS COMETIDO desde la última vez que te confesaste. A esto se le llama hacer un examen de conciencia.
2) LA CONTRICIÓN
- Esto significa que tú pecador sientas en tu alma un verdadero DOLOR por haber cometido ese pecado y haber ofendido a Dios. Contrición significa arrepentimiento.
- Recuerda que no hay pecado, por grande que sea, que no pueda ser perdonado si te acercas a la misericordia de Dios con un corazón arrepentido.
- Para que el arrepentimiento sea perfecto, debes pensar que te arrepientes de tus pecados PORQUE AMAS A DIOS y no por miedo a irte al infierno.
3) PROPÓSITO DE ENMIENDA
- Se necesita también que tengas la intención firme de NO VOLVER A COMETER ESE PECADO. La persona que se confiesa con la idea de que va a volver a hacer ese pecado y no le importa (pues al fin, se vuelve a confesar), no tiene verdadero arrepentimiento.
4) CONFESAR LOS PECADOS
- Es decirle al padre los pecados, sin darle vueltas, tratando de ser claro y no olvidando ninguno.
- No tengas pena ni miedo, recuerda que el padre representa a Jesús; es Jesús quien te ama, te escucha y te perdona. Y recuerda que después de la confesión tendrás de nuevo la amistad con Dios y podrás vivir más cerca de El.
5) LA PENITENCIA
- Es lo que el padre le dice que debe hacer, al que se confiesa, para reparar el daño que hizo por su pecado. La mayoría de las veces el padre te deja de penitencia unas oraciones, otras te puede pedir que hagas algo para componer el mal que hiciste, por ejemplo regresar lo robado, o decir la verdad al que le mentiste. Esto último, se llama reparar el pecado.
6) LA ABSOLUCIÓN
- Al terminar la confesión el padre te da la absolución, o sea, el PERDÓN de tus pecados diciendo: ¨ Yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo¨
y hace la señal de la cruz sobre tu persona.
BAUTISMO- Sacramento básico para toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el espíritu y es la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. Con el nuevo nacimiento por el agua y la palabra somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios.
CONFIRMACIÓN- Una decisión seria y personal de seguir a Cristo a través de la Iglesia Católica Romana. Los bautizados están más íntimamente unidos a la Iglesia porque es el sacramento que da el Espíritu Santo y perfecciona la gracia bautismal.
EUCARISTÍA- La Sagrada Eucaristía es el sacramento central en el cual celebramos la conmemoración de la Muerte y Resurrección de Cristo. Los niños que se preparan para recibir la Primera Comunión son inscritos en el Programa de la Educación Religiosa que dura 2 años. La celebración culmina la iniciación cristiana y se le recomienda vivamente a los fieles que reciban la sagrada comunión cada vez que participen en la celebración de la Eucaristía.
Sacramentos de Sanación
RECONCILIACIÓN- El perdón de los pecados cometidos después del Bautismo es otorgado a través de este sacramento llamado sacramento de la conversión, de la confesión, de la penitencia o de la reconciliación. Es celebrado todos los sábados de 3:30 p.m. a 4:30 p.m., en nuestra Iglesia o por cita. Los que se preparan para recibir su Primera Comunión, también celebran el sacramento al término de la preparación.
UNCIÓN DE LOS ENFERMOS - El sacramento tiene como fin otorgar una gracia especial al cristiano que experimenta las dificultades naturales de un estado de enfermedad grave o de vejez. Así se celebra el poder sanador de Nuestro Señor Resucitado para aquellos que entre nosotros se encuentran enfermos o muriendo.
Sacramentos de Servicio
ORDENES SACERDOTALES- Todas las personas bautizadas comparten el sacerdocio de Nuestro Señor Jesús Resucitado. Algunos son llamados para compartir y ordenarse ministros de la Iglesia como Diáconos, Sacerdotes u Obispos. Si usted o alguien que conoce siente el llamado de Dios, favor de comunicarse con el Sacerdote de la Iglesia.
MATRIMONIO - Es una alianza de por vida entre un hombre y una mujer, en el cual se convierten en una señal viviente del Amor de Dios por su Iglesia y el mundo. Ambos deberán tener por lo menos 19 años de edad. Al menos una persona debe estar bautizada y ser miembro activo de la Iglesia de San Nicolás. El programa de preparación para el matrimonio será explicado a la pareja. Favor de comunicarse con la Oficina Parroquial con por lo menos 6 meses antes del día de la boda.
Otras Celebraciones Litúrgicas
PRESENTACIONES- Los niños de 3 a 5 años de edad, a menudo son traídos a la Iglesia para dar gracias a Dios por su vida. Son presentados a Dios para recibir la bendición en la jornada de su crecimiento espiritual.
QUINCEAÑERAS- La niña que celebra sus 15 años con su familia y amigos dan Gracias a Dios por el regalo de su vida. Ella expresa su agradecimiento, comprometiéndose ante Dios como una persona Católica Cristiana activa, llamada a vivir una vida moral diariamente. Favor de comunicarse con la Oficina Parroquial para más información por lo menos 6 meses antes del día de la celebración.
BENDICIÓN DE CASA- Muchos miembros de nuestra Iglesia deciden bendecir su casa como una expresión de amor, fe y gratitud a Nuestro Señor Jesús. Favor de comunicarse con la Oficina Parroquial para más información o para hacer una cita.
ANIVERSARIOS DE BODA - Regularmente se celebran los 25 o 50 años de matrimonio. Favor de hacer una cita al menos 6 meses antes de la celebración.
1. La Misa es la continuación del Calvario.
2. Cada Misa vale tanto como la vida, sufrimientos y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, ofrecidos en sacrificio.
3. La Santa Misa es el acto de desagravio más poderoso para expiar los pecados.
4. A la hora de la muerte, el consuelo más grande del alma consistirá de las Misas oídas en vida.
5. Cada Misa bien oída nos acompañará hasta el Tribunal Divino, suplicando perdón.
6. En la Santa Misa, según el fervor con que se asiste, se puede disminuir en grado mayor o menor, la pena temporal debida por los pecados.
7. Al asistir devotamente a la Santa Misa, se rinde el más grande homenaje a la Sagrada Humanidad de Nuestro Señor.
8. En la Santa Misa, Nuestro Señor Jesucristo ofrece expiación y desagravio por muchas omisiones y negligencias nuestras.
9. En la Santa Misa, Jesucristo perdona los pecados veniales que todavía no se han confesado. Además se disminuye el poder de Satanás sobre el alma.
10. Al asistir a la Santa Misa se proporciona a las almas del Purgatorio, el alivio más grande que sea posible.
11. Una Misa bien oída durante la vida, será de más provecho al alma, que muchas que se ofrecieran para su reposo después de la muerte.
12. Por asistir a Misa, el alma se preserva de peligros, desgracias y de calamidades, que de otro modo hubieran sucedido. Además, se abrevia o reduce la duración de su Purgatorio.
13. Cada Misa bien oída obtiene para el alma un grado más elevado de gloria en el Cielo.
14. En la Misa se recibe la bendición del sacerdote que Nuestro Señor ratifica en el Cielo.
15. En la Misa se arrodilla entre una multitud de los santos ángeles, que están presentes en actitud de profunda reverencia, durante el sacrificio adorable de la Santa Eucaristía.
16. En la Santa Misa se reciben bendiciones para todos los bienes y empresas temporales.






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